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domingo, 1 de enero de 2023

Poema de Año Nuevo 2023

 Fiel a la cita, aquí va el sencillo poema de este año.



POEMA DE AÑO NUEVO

Ya vuelve a ser Año Nuevo
y lo cierto es que esta vez
no tengo grandes deseos.
Me basta con estar bien,
tener grata compañía,
una pequeña armonía
y una sencilla alegría.
Nada más me es menester.
No busco lejanos sueños,
soñar mola mas también
comporta algún que otro riesgo.
Es peligroso creer
en tus propias fantasías
como en un dogma de fe.
En estos confusos días
prefiero tener los pies
bien pegaditos al suelo.
La realidad es cruel.
Mas no por eso me niego
el cotidiano placer
de las dulces melodías,
ni el constante proveer
de abrazos, besos y risas,
tan crucial hoy como ayer,
forjando simples recuerdos
que me ilusione tener.
En cuanto a vosotros, quiero
desearos que estéis bien,
en muy grata compañía,
con la pequeña armonía
y la sencilla alegría.
¡Feliz dos mil veintitrés!


sábado, 1 de enero de 2022

Poema de Año Nuevo 2022...

 Últimamente los "años nuevos" están siendo una castaña, así que no creo que extrañe lo que digo en el poema.




FELIZ AÑO VIEJO

Las campanadas sonaron
y las uvas se tragaron.
Escribir mis versos debo,
y como añoro lo añejo,
en este nuevo Año Nuevo
os deseo un año viejo.
A ver si ocurre que hogaño
se parezca un poco a antaño.
Hey, no me mandéis al cuerno,
yo no soy anti-moderno
como no soy anti-ciencia.
No estoy pidiendo inconsciencia
ni huir de la realidad,
sólo más tranquilidad
y volver a estrechar lazos
y dar muchos más abrazos,
para intentar ser felices
pese a nuestras cicatrices.
Tener un tiempo sin cocos
donde no nos vuelvan locos.
Dejar de estar estresados
y vivir más sosegados
sin tabúes ni etiquetas
y sin tantas pataletas.
Tanto estímulo sin cuento
acaba siendo un tormento.
Por eso este uno de Enero
tengo claro lo que quiero
mientras brindo y mientras bebo.
Amigos, mi sueño os dejo:
no deseo un año nuevo,
me basta con uno viejo.

viernes, 1 de enero de 2021

Adiós al 2020

Escrito ayer y publicado originalmente en Facebook poco después de las campanadas, lo comparto por aquí. Se acabó el maldito año.



POEMA DE AÑO NUEVO 2021


Un año de horror termina.
Un año de miedo empieza.
Pero el miedo no fulmina
la esperanza en mi cabeza.

No puedo en este momento
decir "Feliz Año Nuevo".
Porque si lo digo, miento.
No me sale, no me atrevo.

No hay felicidad alguna
y no me siento aliviado.
Tenemos una vacuna
pero esto no ha terminado.

Demasiado sufrimiento
y demasiadas mentiras.
En todo el confinamiento
muy poca altitud de miras.

Y ese estúpido pudor
que nos tiene anestesiados.
No hay que mostrar el dolor.
Tenemos que estar calmados.

Sólo cifras, nada más.
Sólo números los muertos.
Y es imposible además
saber qué datos son ciertos.

Mas no os quiero aleccionar
con mis historias macabras.
Sólo quiero recordar
los adioses sin palabras,

las lágrimas escondidas,
los esfuerzos silenciosos,
las artes interrumpidas
y a los parados forzosos.

Que tengáis salud y amor,
y sobre todo conciencia.
Para vencer al terror
nos hará falta paciencia.

No dejéis de desconfiar,
de vigilar y ser críticos,
sin que os empujen a odiar
nuestros temibles políticos.

Y cuando vuelva a abrazar
a amigos sin mascarillas,
y otra vez pueda besar
a niños en las mejillas,

vamos a recuperar
alegrías y derroches.
¡¡Sé que el día va a llegar!!
Hasta entonces, buenas noches.

miércoles, 1 de enero de 2020

Feliz Año Nuevo...

Comienza un nuevo año. Y como es costumbre, lo empiezo con un poema.

Imagen: la foto es mía.





POEMA DE AÑO NUEVO 2020

Nos rodean mares de información
pero cada vez hay menos verdad.
Con tanto hastío y falsa vanidad
somos ignorantes por vocación
y arrogantes con mucha convicción.
Nuestro capricho es nuestra identidad,
pero enfrentados a la realidad
vivimos en constante frustración.
Yo reivindico la delicadeza
y no le tengo aprecio a la certeza.
Frente a tanto cinismo y malos modos
quisiera un Año Nuevo para todos
con menos postureo y más franqueza,
con más humanidad y más belleza.

Y que vuestros pies pisen más la hierba.
Y que podáis correr ilusionados.
Y que os miren más niños a los ojos.
Y que vuestras manos toquen más manos.
Y que vuestras risas engendren risas.
Y que vuestros cantos engendren brazos.
Y que oiga más “te quiero” vuestro oído
Y digan más “te quiero” vuestros labios.

martes, 1 de enero de 2019

Año Nuevo una vez más...

...y he vuelto a escribir un poema. ¡Feliz Año Nuevo!

Imagen: la foto es mía.





POEMA DE AÑO NUEVO 2019

Deseos de Año Nuevo tengo para vosotros:
Que no críe serpientes el odio en vuestra boca.
Que aprendáis a escuchar antes que a soltar gritos.
Que no sea el cinismo vuestra triste rutina
y que no os esforcéis en ganar enemigos.

Que disfrutéis del aire, del sol en los caminos,
del arte, de la música, del cine y de los libros.
Que las risas acampen en vuestro territorio.
Y que no seáis víctimas de la atroz epidemia
de estupidez banal que está infectando al mundo.

Que os den muchos “me gusta”, que os compartan los memes,
pero que vuestros lazos no sólo sean virtuales.
Que tengáis quien os hable de cara y frente a frente,
que recibáis abrazos, que os besen en los labios
y que no falten niños que se os tiren encima.

Que no miréis con miedo por encima del hombro
ni sintáis ansiedad ante ninguna puerta.
Que encontréis el futuro donde lo habíais dejado.
Y que dentro de un año tengáis muchos amigos
a los que desearles un Feliz Año Nuevo.

lunes, 1 de enero de 2018

Un nuevo año...

...comienza, y está bien comenzarlo con un poema.

Imagen: Carlos Becerra




POEMA DE AÑO NUEVO 2018

Una Navidad más, otro año que termina
y sigue gobernando la estupidez supina.
Reverdecen los odios, florecen las inquinas
y aquí ya sólo medran las lenguas viperinas.
“Que se joda”, decimos, si alguien lo pasa mal
y no es de nuestra tribu, o nuestro orden moral.
Y nunca falta un listo con la argumentación
que tilda de “derecho” a lo que es sinrazón.
Jorobar a “los otros” para arreglar “lo tuyo”
no es justo ni valiente, sino ser un capullo.
Pero nos aferramos a las identidades
y a sus vetustos mitos, llenos de falsedades.
Incluyo aquí también los mitos de la izquierda
y los de la derecha. Todo es la misma mierda.
Crear nuevas barreras no soluciona nada,
sólo hace la carrera aún más complicada.
Pronto nos hará falta crear nuevos axiomas,
palabras que no existen en los viejos idiomas.
Pero, siendo esto cierto, tenemos un problema:
¿Cómo demonios vamos a cambiar el sistema
cuando hasta los que dicen que desean cambiarlo
hacen cosas que sólo llevan a perpetuarlo?
Nos hipnotiza el tiempo, nos fascina el pasado.
Hay demasiados hechos que damos por sentado
porque vienen de lejos y nadie se plantea
que cambiarlos sería la principal tarea.
Una revolución, pero una de verdad
en cuyo enfoque quepa toda la humanidad.
¡Paz para todo el mundo, la gran fraternidad!
¿No es eso lo que siempre se dice en Navidad?
No me vengáis ahora con que es hipocresía,
un cuento comercial, pura palabrería…
Lo sé, pero me gusta ese ideal navideño
porque no solamente se centra en lo pequeño.
Hoy hay que hacer lo mismo: cualquier cambio local
debe tener en cuenta un concepto global.
Por eso y porque siempre lo digo en estas fechas
y algunas tradiciones me parecen bien hechas,
aunque las Navidades os importen un huevo,
yo quiero desearos un Feliz Año Nuevo.

domingo, 1 de enero de 2017

Feliz Año Nuevo...

Tengo la costumbre de escribir un poema en Año Nuevo, aunque los suelo colgar en Facebook, y no aquí. Esta vez me he decidido colgarlo en los dos sitios.

Imagen: Jeff Nelson (stormwarning)




UNA CARTA EN NOCHEVIEJA

“Estimado Señor” es el comienzo,
luego el nombre de pila, que es “Feliz”,
después los apellidos, “Año Nuevo”,
y el texto de la carta dice así:
“Por favor, disculpe el atrevimiento
que con usted me tomo al escribir.
Pero visto el atroz comportamiento
de su predecesor, me decidí
a darle humildemente unos consejos
ahora que comienza su interín.
No mate más músicos, se lo ruego.
Precisamos su arte para vivir.
Los clásicos del cine, yo ya entiendo
que algún día se tendrán que morir…
¡pero puede ser en otro momento!
Permítanos un año sin sufrir.
Nos dieron tantos preciosos momentos
que resulta duro verles partir.
La esposa de mi primo es otro ejemplo
que no debe volverse a repetir.
Porque Rosa era un ángel, alguien de esos
de los que sólo sale uno entre mil.
No se nos lleven siempre a los más buenos,
porque no se les puede sustituir.
Si es preciso que haya fallecimientos,
hay otros candidatos por ahí.
Si no se le ocurren yo le aconsejo,
sé bien de quién podemos prescindir.
En otro orden de cosas, le recuerdo
más males que habría que redimir.
El pasado ejercicio hubo un exceso
de atentados y guerras por aquí.
¡Pues este curso que haya muchos menos!
El equilibrio es bueno, ¿a que sí?
Lo de los refugiados, ese infierno…
¿no habrá manera de ponerle fin?
En lugar de tantos enfrentamientos
mire a ver si puede usted conseguir
que empiece a primar el entendimiento
y que florezca el verbo “compartir”.
Me despido ya, señor Año Nuevo.
Le deseo un plácido transcurrir.
Ruego disculpe mis requerimientos,
mas si acaso opina que me excedí,
piense usted que sólo le estoy pidiendo
que haga honor a su nombre: sea Feliz”.
Pongo la fecha, firmo, sobre y sello,
y al buzón. ¿La llegará a recibir?