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domingo, 27 de febrero de 2022

Malditas guerras...

  ¿Qué decir ante esta nueva tragedia? Supongo que lo obvio, algo parecido a lo que diría cualquiera.

Imagen: Biblioteca de la Universidad de Kiev, autor Juanedc




OTRA VEZ

Otra vez la vida pisoteada.
Otra vez edificios sin fachada.
Otra vez los vehículos blindados.
Otra vez columnas de refugiados.
Otra vez cubre el miedo con su velo
frías noches en vela en el subsuelo.
Otra vez se detienen corazones
al acercarse las detonaciones.
Otra vez un sátrapa que se jacta
de que su felonía conste en acta.
Otra vez vocablos altisonantes
en boca de todos los gobernantes.
Otra vez se planta fuego en invierno.
Otra vez miradas llenas de infierno.
Otra vez jóvenes uniformados.
Otra vez cadáveres calcinados.
Otra vez surcan el cielo misiles.
Otra vez las lágrimas infantiles.
Otra vez se repite el argumento.
Otra vez, otra vez muerte en el viento.

Sé que de nada sirven los poemas,
que resultan ridículos mis lemas,
que mi pueril tristeza es un placebo,
aunque piense que digo lo que debo.
Testigo lejano de esta vesania,
hoy sólo tengo flores para Ucrania.

sábado, 12 de febrero de 2022

Entre las sombras...

 Pretendía ser un poema de amor, y eso ha terminado siendo también, aunque hable de otras cosas.


Imagen libre, no requiere atribución.





ALEGORÍA DISIDENTE

Huyo de los icónicos mendigos
que se ofenden constantemente y lloran
lágrimas que destruyen y devoran,
e imponen su moral a sus amigos.
Del luminoso mar de ojos y ombligos
que inventan verdades y las adoran,
océano de bilis donde moran
los autoproclamados enemigos.
Porque entre los conceptos hace frío
y hay muchos muertos bajo las alfombras.
Soy una llama más en el vacío

pero me apago si tú no me nombras.
Y sólo por tu voz, cariño mío,
sigo hablando de amor entre las sombras.

sábado, 1 de enero de 2022

Poema de Año Nuevo 2022...

 Últimamente los "años nuevos" están siendo una castaña, así que no creo que extrañe lo que digo en el poema.




FELIZ AÑO VIEJO

Las campanadas sonaron
y las uvas se tragaron.
Escribir mis versos debo,
y como añoro lo añejo,
en este nuevo Año Nuevo
os deseo un año viejo.
A ver si ocurre que hogaño
se parezca un poco a antaño.
Hey, no me mandéis al cuerno,
yo no soy anti-moderno
como no soy anti-ciencia.
No estoy pidiendo inconsciencia
ni huir de la realidad,
sólo más tranquilidad
y volver a estrechar lazos
y dar muchos más abrazos,
para intentar ser felices
pese a nuestras cicatrices.
Tener un tiempo sin cocos
donde no nos vuelvan locos.
Dejar de estar estresados
y vivir más sosegados
sin tabúes ni etiquetas
y sin tantas pataletas.
Tanto estímulo sin cuento
acaba siendo un tormento.
Por eso este uno de Enero
tengo claro lo que quiero
mientras brindo y mientras bebo.
Amigos, mi sueño os dejo:
no deseo un año nuevo,
me basta con uno viejo.

viernes, 1 de enero de 2021

Adiós al 2020

Escrito ayer y publicado originalmente en Facebook poco después de las campanadas, lo comparto por aquí. Se acabó el maldito año.



POEMA DE AÑO NUEVO 2021


Un año de horror termina.
Un año de miedo empieza.
Pero el miedo no fulmina
la esperanza en mi cabeza.

No puedo en este momento
decir "Feliz Año Nuevo".
Porque si lo digo, miento.
No me sale, no me atrevo.

No hay felicidad alguna
y no me siento aliviado.
Tenemos una vacuna
pero esto no ha terminado.

Demasiado sufrimiento
y demasiadas mentiras.
En todo el confinamiento
muy poca altitud de miras.

Y ese estúpido pudor
que nos tiene anestesiados.
No hay que mostrar el dolor.
Tenemos que estar calmados.

Sólo cifras, nada más.
Sólo números los muertos.
Y es imposible además
saber qué datos son ciertos.

Mas no os quiero aleccionar
con mis historias macabras.
Sólo quiero recordar
los adioses sin palabras,

las lágrimas escondidas,
los esfuerzos silenciosos,
las artes interrumpidas
y a los parados forzosos.

Que tengáis salud y amor,
y sobre todo conciencia.
Para vencer al terror
nos hará falta paciencia.

No dejéis de desconfiar,
de vigilar y ser críticos,
sin que os empujen a odiar
nuestros temibles políticos.

Y cuando vuelva a abrazar
a amigos sin mascarillas,
y otra vez pueda besar
a niños en las mejillas,

vamos a recuperar
alegrías y derroches.
¡¡Sé que el día va a llegar!!
Hasta entonces, buenas noches.

miércoles, 1 de enero de 2020

Feliz Año Nuevo...

Comienza un nuevo año. Y como es costumbre, lo empiezo con un poema.

Imagen: la foto es mía.





POEMA DE AÑO NUEVO 2020

Nos rodean mares de información
pero cada vez hay menos verdad.
Con tanto hastío y falsa vanidad
somos ignorantes por vocación
y arrogantes con mucha convicción.
Nuestro capricho es nuestra identidad,
pero enfrentados a la realidad
vivimos en constante frustración.
Yo reivindico la delicadeza
y no le tengo aprecio a la certeza.
Frente a tanto cinismo y malos modos
quisiera un Año Nuevo para todos
con menos postureo y más franqueza,
con más humanidad y más belleza.

Y que vuestros pies pisen más la hierba.
Y que podáis correr ilusionados.
Y que os miren más niños a los ojos.
Y que vuestras manos toquen más manos.
Y que vuestras risas engendren risas.
Y que vuestros cantos engendren brazos.
Y que oiga más “te quiero” vuestro oído
Y digan más “te quiero” vuestros labios.

lunes, 15 de abril de 2019

Quo vadis democratia?...

El estado de la cuestión. O eso creo. Admito que no soy muy optimista.

Imagen: Broderick Crawford en el film "All The King's Men" (El político), dirigido por Robert Rossen en 1949.





DERIVA

Y qué triste es ver a la democracia
convertida en una competición
en la que prima la sobreactuación
con el objetivo de caer en gracia,
ya sea argumentando una falacia
o acusando al contrario de traición.
El demonio de la confrontación
es un demonio que nunca se sacia.
Hoy se aplaude a líderes ignorantes,
arrogantes que ansían dictar leyes
y ocultan verdades a los votantes:
el carro por delante de los bueyes.
Nuestros democráticos gobernantes,
cada vez más, actúan como reyes.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Espero no provocar ninguna víctima...

...con este nuevo poema, en el que empleo la ironía para hablar del muy actual fenómeno de quienes utilizan el victimismo como una forma de justificarse, conseguir poder y lograr sus objetivos.

Imagen: "ma é un' ingiustizia.." ¿Os acordáis de Calimero? Saqué la imagen de un artículo de la "Gazzetta di Parma".




VICTIMISMO MILITANTE

Quiero sentirme una víctima
de nuestra cruel sociedad.
Quiero tener libertad
sin responsabilidad.

Quiero sentirme una víctima
pero sin necesidad
de padecer de verdad
ninguna calamidad.

Quiero sentirme una víctima
y tener a quién culpar.
De mis problemas hallar
alguien a quien acusar.

Quiero sentirme una víctima.
Tengo piedras que lanzar,
insultos que teclear
y odio que vociferar.

No importan mis malos modos
ni a quién pueda fastidiar.
¡Siendo una víctima todos
me deben justificar!

Si un mal día me equivoco
y algún daño te provoco,
que sepas que me haré el loco.
La culpa es de los demás.

Y si yo mismo he causado
lo que me ha perjudicado,
da igual: monto un altercado.
La culpa es de los demás.

Porque he hecho conmigo un pacto:
no volver a ser, de facto,
responsable de mis actos.
La culpa es de los demás.

Si no es cierto lo que cuento…
¡que nadie diga que miento!
Lo que importa es lo que “siento”.
La culpa es de los demás.

No importa el tema o el modo
que uses para protestar.
¡Siendo una víctima todo
lo puedes justificar!

No debes desanimarte:
Encuentra de quién quejarte…
¡y podrás ser juez y parte!
¿Tú eres víctima? ¡Yo más!

Algo habrá turbio y soez,
algún trauma en la niñez
que te otorgue orgullo y prez.
¿Tú eres víctima? ¡Yo más!

¡Que la bilis sea tu savia!
Y que se impregne en tu labia
tu grosera y tonta rabia.
¿Tú eres víctima? ¡Yo más!

¡¡Hoy en día estás aviado
si no eres miembro probado
de un colectivo agraviado!!
¿Tú eres víctima? ¡Yo más!

No importa el tema o el modo
que uses para protestar.
¡Siendo una víctima todo
lo puedes justificar!

Cuando yo sea una víctima,
con la conmiseración
podré imponer mi visión,
mejorar mi posición.

Porque si soy una víctima
nadie me pondrá en cuestión.
Quien dude de mi versión
va a parecer un cabrón.

Cuando yo sea una víctima
hablaré desde mi atril
y acusaré de ser vil
a quien no me sea servil.

Porque si soy una víctima
criticarme es baladí.
¡Y el poder que conseguí
lo puedo usar contra ti!

No importan mis malos modos
ni a quién pueda fastidiar.
¡Siendo una víctima todos
me deben justificar!

martes, 17 de abril de 2018

Facha el que lo lea...

Es broma, claro. El poema de hoy también es una broma. Y es que no deja de sorprenderme la facilidad con que hoy en día se utiliza el término "fascista". O "facha". O "franquista". Por supuesto, existen personajes que realmente se merecen esos calificativos.  Pero de un tiempo a esta parte esas palabras se han banalizado mucho, y se utilizan sin ton ni son, por motivos cada vez más irrisorios. Espero que sepan apreciar la ironía que he intentado imbuir en el texto del poema. Añado que a mí todavía nadie me ha tildado de "fascista". Quién sabe, igual con este poema consigo que lo hagan. Sería divertido.

Imagen: Forges




"FASCISTAS"

Les juro que no entiendo qué pasa últimamente.
En las redes sociales te encuentras fácilmente
con tipos que se llaman “fascistas” mutuamente
tan sólo por el hecho de pensar diferente.

Incluso las personas supuestamente listas
vomitan la palabra. Nubla todas las vistas.
Hoy nadie insulta a nadie diciendo: “¡comunistas!”.
Será que ya no hay de esos. Solamente hay “fascistas”.

Los auténticos fachas, esa terrible gente,
deben estar brindando todos con aguardiente
viendo cómo sus filas aumentan de repente.
¡Cuántos nuevos acólitos les surgen diariamente!

Y hay una paradoja con sus antagonistas:
quienes más se parecen actuando a los fascistas
son quienes más presumen de ser antifascistas
y siempre andan llamando a los demás “fascistas”.

¿Sabrán de verdad cuál es el significado
del vocablo cuyo uso les es tan apreciado?
Más bien les interesa su tono envenenado
para que a quien señalen quede estigmatizado.

Por las características de este nuevo escenario
se hace preciso un cambio. Creo que es necesario
que el término “fascista” en nuestro diccionario
pase a significar: “quien piense lo contrario”.



lunes, 1 de enero de 2018

Un nuevo año...

...comienza, y está bien comenzarlo con un poema.

Imagen: Carlos Becerra




POEMA DE AÑO NUEVO 2018

Una Navidad más, otro año que termina
y sigue gobernando la estupidez supina.
Reverdecen los odios, florecen las inquinas
y aquí ya sólo medran las lenguas viperinas.
“Que se joda”, decimos, si alguien lo pasa mal
y no es de nuestra tribu, o nuestro orden moral.
Y nunca falta un listo con la argumentación
que tilda de “derecho” a lo que es sinrazón.
Jorobar a “los otros” para arreglar “lo tuyo”
no es justo ni valiente, sino ser un capullo.
Pero nos aferramos a las identidades
y a sus vetustos mitos, llenos de falsedades.
Incluyo aquí también los mitos de la izquierda
y los de la derecha. Todo es la misma mierda.
Crear nuevas barreras no soluciona nada,
sólo hace la carrera aún más complicada.
Pronto nos hará falta crear nuevos axiomas,
palabras que no existen en los viejos idiomas.
Pero, siendo esto cierto, tenemos un problema:
¿Cómo demonios vamos a cambiar el sistema
cuando hasta los que dicen que desean cambiarlo
hacen cosas que sólo llevan a perpetuarlo?
Nos hipnotiza el tiempo, nos fascina el pasado.
Hay demasiados hechos que damos por sentado
porque vienen de lejos y nadie se plantea
que cambiarlos sería la principal tarea.
Una revolución, pero una de verdad
en cuyo enfoque quepa toda la humanidad.
¡Paz para todo el mundo, la gran fraternidad!
¿No es eso lo que siempre se dice en Navidad?
No me vengáis ahora con que es hipocresía,
un cuento comercial, pura palabrería…
Lo sé, pero me gusta ese ideal navideño
porque no solamente se centra en lo pequeño.
Hoy hay que hacer lo mismo: cualquier cambio local
debe tener en cuenta un concepto global.
Por eso y porque siempre lo digo en estas fechas
y algunas tradiciones me parecen bien hechas,
aunque las Navidades os importen un huevo,
yo quiero desearos un Feliz Año Nuevo.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Lo mío, lo nuestro, los nuestros...

Lo advertía el filósofo George Steiner en una reciente entrevista: "Me pregunto qué va a pasar con el fenómeno de las estructuras políticas en sí mismas. Triunfan por todos lados el regionalismo, el localismo, el nacionalismo... vuelve el villorrio". Así es, y no creo que haga falta mencionar ejemplos, los conocemos todos.

Imagen: fotograma de la película "Lord of the Flies" (El Señor de las Moscas), adaptación de la novela homónima de William Golding, dirigida por Peter Brook en 1963.





TRIBUS

Parece ser que vuelve el tribalismo.
Vuelven a proclamarse las esencias.
Vuelven a afirmarse las diferencias.
Vuelve a escucharse el viejo "no es lo mismo".

Intolerancia, fe y nacionalismo
demuestran otra vez sus inclemencias
y nutren de odio y miedo las conciencias,
agrupadas en clubes de egoísmo.

Vuelven temores ciertos y precisos,
temores que creíamos extintos,
se despiertan atávicos instintos

y olvidando leyes y compromisos
nos inventamos falsos paraísos
donde no tengan sitio los distintos.



domingo, 24 de abril de 2016

De la percepción de la realidad...

"Mire vuestra merced", se acaban de cumplir 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes, así que he decidido unirme al homenaje con este doble soneto que habla de lo repleta de fantasía que puede llegar a estar nuestra percepción de la realidad. El autoengaño (¿real o fingido?) está de moda, señores.

Vídeo: fragmento del capítulo 4 de la serie de dibujos animados "Don Quijote de la Mancha", dirigida en 1979 por Cruz Delgado.




¿QUIJOTESCOS?

I
A pesar de advertirle Sancho Panza
que aquello eran molinos en verdad,
Don Quijote, ciego a la realidad,
veía gigantes en lontananza.

La resaca de la falsa bonanza
ha traído tanta mediocridad
que se han hundido en la banalidad
las ideas de cambio y de esperanza.

En estos tristes tiempos que vivimos
lo absurdo se acepta como normal;
banderas, fes y dogmas esgrimimos,

cada uno en su fantasía virtual,
mientras con arrogancia le decimos
adiós al pensamiento racional.

II
Aunque la realidad es muy tozuda,
y contra ella solemos estrellarnos,
nos resulta fácil autoengañarnos
hasta despejarnos de cualquier duda.

En eso nuestra mente es muy aguda,
en racionalizar para aliviarnos,
para que no tengamos que culparnos
ni enfrentarnos a la verdad desnuda.

Don Quijote se entrega a su ideal,
son sinceros su honor y valentía.
Él no es calculador en su moral

como nuestros Quijotes de hoy en día
que le igualan tan sólo en lo habitual
de mezclar realidad y fantasía.



miércoles, 17 de febrero de 2016

El pacto abstracto...

 Hacía tiempo que no usaba la cuaderna vía, y ya iba siendo hora. Nada, esta vez he querido reírme un poco de la actualidad política española, que sigue tan surrealista como siempre.

Imagen: Ferrán Martín




LAS INQUIETUDES DEL CANDIDATO SÁNCHEZ

Me llamo Pedro Sánchez, y soy inteligente
o eso me creo, porque no soy muy convincente.
Pero ¿por qué razón no me votó más gente?
Si soy guapo y encima… ¡insulté al Presidente!

¡Mira que son difíciles los votantes de ahora!
La gente en mi Partido con gran tristeza añora
las amplias mayorías que logramos otrora.
Mi saldo electoral ninguno lo empeora.

Con tan escasos mimbres, debo intentar un pacto
y montar un Gobierno que tenga un gran impacto,
sin hacer concesiones de las que el artefacto
del Partido me obligue a decir: “¡me retracto!”

Intentaré un acuerdo primero con Rivera,
que parece el más serio, al menos desde fuera.
Usaré mis encantos, a ver si consintiera.
Lo ciertos es que estos días… ¡parezco una ramera!

Este de Ciudadanos es un poco exigente.
¿Lo que quiere es un pacto, o ser mi pretendiente?
Si al menos con su apoyo, me fuera suficiente...
Pero para el acuerdo, necesito a más gente.

Con el de la coleta no se puede ni hablar
y eso que el tío tiene ansias de gobernar,
pero es que sólo sabe exigir y mandar.
¿Sabrá el significado del verbo “negociar”?

Los independentistas se me parten de risa.
Les importa un comino el que yo tenga prisa.
Ponen el referéndum como odiosa premisa,
y se quedan mirando con perversa sonrisa.

Con los del PNV, tampoco hay un buen plan.
Aunque parece majo, Urkullu es un truhán.
Cada vez que le ofrezco que partamos el pan
el hombre va y me pone cara de catalán.

Y ni siquiera IU las cosas facilita
y nos da, como siempre, en la espalda cremita.
¿Qué error he cometido, oh situación maldita,
para que tampoco estos me den la palmadita?

Nada, que no hay manera. ¡Qué horror, me siento un paria!
Una cruel aritmética es la parlamentaria.
Con la Cámara Baja tan rota y fragmentaria
cualquier cosa que logre será siempre precaria.

En este maremágnum, ya sólo me consuela
lo mal que está Mariano. Lo suyo tiene tela.
El pobre cada día prende una nueva vela
a San Judas Tadeo, pero aun así no cuela.

La verdad, me parece que voy a hacer lo mismo.
Esto no hay quien lo cuadre, yo busco un espejismo.
Mas no me queda otra que enfrentarme al seísmo:
O acabo Presidente, o acabo en el abismo.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Los que "no hacen nada"...

...que siempre son muchos. Los que se quedan mirando. Los que disfrutan del espectáculo. Los que callan. Tenía la idea de un poema así rondando por el fondo de mi cabeza y acontecimientos recientes han hecho que al final salga. Un chaval habla con sus padres sobre algo que ha ocurrido. Estrofas de cuatro versos hexasílabos con rima consonante.
¡Más de un año sin postear! Qué barbaridad. Gracias a los que me lean.


Imagen: Lance Neilson




YO SÓLO MIRABA

Os digo que no,
que no he sido yo.
Sé lo que pasó,
pero no fui yo.

Fueron los matones,
los tres abusones
que a mí en ocasiones
me han dado empellones.

Sí, en el aulario
era algo ordinario.
Le daban a diario,
por estrafalario.

¡Es que era un huraño!
Era un chico extraño.
Pero no os engaño,
yo no le hice daño.

Yo no le empujaba.
Yo no le insultaba.
Yo no le pegaba.
Yo sólo miraba.

Yo no le escupía
ni le perseguía.
Sólo me reía
cuando lo veía.

Era divertido
verle compungido,
temblando encogido,
llorando y perdido.

No, no estoy contento.
¡Claro que lo siento!
De verdad, no os miento.
Sí que lo lamento.

Sé que varios guajes
le enviaron mensajes
con burlas y ultrajes
y le hacían chantajes.

¿Los profes? Pasaban.
Nunca se enteraban.
O tal vez pensaban
que sólo jugaban.

Nadie le ayudaba
ni le consolaba.
Nadie se acercaba.
Él siempre lloraba

igual que una chica.
Él era un quejica.
Él era un marica.
¿Ser yo un acusica?

¿Y pagar yo el pato?
¡No soy un chivato!
Si yo los delato
luego a cada rato

me iban a joder.
¿Yo qué iba a poder?
Yo debía hacer
como todos: ver

y callar, sin más.
¡Como los demás!
¡Como los demás!
No pensé jamás

que habría tal suceso.
Mamá, dame un beso.
No me digáis eso,
que parezco un preso.

¿Nunca volverá?
Ya lo sé, mamá.
Por favor, papá.
¡Parad! ¡Basta ya!

Papá, estás gritando
y yo estoy llorando.
No estáis escuchando.
¡Os lo estoy contando!

¡Que ya os lo he explicado!
No soy un malvado.
Si se ha suicidado,
yo no le he obligado.

¡No digáis que sí!
¡Que yo no le di!
¿Que lo consentí?
Sí, yo estaba allí.

¿Que la culpa es mía?
¿Porque lo veía
sufrir cada día
y hasta me reía?

¿Porque no hice nada?
¿Por dar la callada
por respuesta a cada
insulto y patada?

¿Que soy peor incluso
que los del abuso?
¿Que le predispuso
el verse secluso,

que todos callaran,
que le marginaran,
que le arrinconaran,
que le abandonaran?

Pero no pensaba...
Yo no imaginaba...
Yo sólo miraba...
Yo sólo miraba...

sábado, 1 de noviembre de 2014

Hace unos meses...

...mi padre sufrió un ictus, del que lucha por recuperarse. Desde entonces, al contárselo a gente de mi entorno, me encontrado con varias personas que tienen algún familiar o amigo que ha pasado por ello, unos con más gravedad y otros con menos. Este poema está inspirado tanto en la experiencia de mi padre como en las experiencias relatadas por esas otras personas. A todos, ánimo y adelante.

Imagen: Carlos Becerra




ICTUS

¿Dónde están las palabras que he perdido?
Parece que se marchasen de viaje
a algún oscuro limbo del lenguaje
cada vez que intento hablar con sentido.

¿Dónde están los recuerdos que se han ido?

Mi memoria se ha puesto un nuevo traje.
No entiendo por qué merezco este ultraje,
sólo soy culpable de haber vivido.

Mi cuerpo no parece ser el mío,

se ha vuelto débil, torpe, lento y lacio,
y tengo que aprender, igual que un crío,

a andar y a manejarme en el espacio.

Noto que mejoro pero, Dios mío,
¿por qué la mejora va tan despacio?