domingo, 24 de abril de 2016

De la percepción de la realidad...

"Mire vuestra merced", se acaban de cumplir 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes, así que he decidido unirme al homenaje con este doble soneto que habla de lo repleta de fantasía que puede llegar a estar nuestra percepción de la realidad. El autoengaño (¿real o fingido?) está de moda, señores.

Vídeo: fragmento del capítulo 4 de la serie de dibujos animados "Don Quijote de la Mancha", dirigida en 1979 por Cruz Delgado.




¿QUIJOTESCOS?

I
A pesar de advertirle Sancho Panza
que aquello eran molinos en verdad,
Don Quijote, ciego a la realidad,
veía gigantes en lontananza.

La resaca de la falsa bonanza
ha traído tanta mediocridad
que se han hundido en la banalidad
las ideas de cambio y de esperanza.

En estos tristes tiempos que vivimos
lo absurdo se acepta como normal;
banderas, fes y dogmas esgrimimos,

cada uno en su fantasía virtual,
mientras con arrogancia le decimos
adiós al pensamiento racional.

II
Aunque la realidad es muy tozuda,
y contra ella solemos estrellarnos,
nos resulta fácil autoengañarnos
hasta despejarnos de cualquier duda.

En eso nuestra mente es muy aguda,
en racionalizar para aliviarnos,
para que no tengamos que culparnos
ni enfrentarnos a la verdad desnuda.

Don Quijote se entrega a su ideal,
son sinceros su honor y valentía.
Él no es calculador en su moral

como nuestros Quijotes de hoy en día
que le igualan tan sólo en lo irreal
de su interpretación del día a día.



miércoles, 17 de febrero de 2016

El pacto abstracto...

 Hacía tiempo que no usaba la cuaderna vía, y ya iba siendo hora. Nada, esta vez he querido reírme un poco de la actualidad política española, que sigue tan surrealista como siempre.

Imagen: Ferrán Martín




LAS INQUIETUDES DEL CANDIDATO SÁNCHEZ

Me llamo Pedro Sánchez, y soy inteligente
o eso me creo, porque no soy muy convincente.
Pero ¿por qué razón no me votó más gente?
Si soy guapo y encima… ¡insulté al Presidente!

¡Mira que son difíciles los votantes de ahora!
La gente en mi Partido con gran tristeza añora
las amplias mayorías que logramos otrora.
Mi saldo electoral ninguno lo empeora.

Con tan escasos mimbres, debo intentar un pacto
y montar un Gobierno que tenga un gran impacto,
sin hacer concesiones de las que el artefacto
del Partido me obligue a decir: “¡me retracto!”

Intentaré un acuerdo primero con Rivera,
que parece el más serio, al menos desde fuera.
Usaré mis encantos, a ver si consintiera.
Lo ciertos es que estos días… ¡parezco una ramera!

Este de Ciudadanos es un poco exigente.
¿Lo que quiere es un pacto, o ser mi pretendiente?
Si al menos con su apoyo, me fuera suficiente...
Pero para el acuerdo, necesito a más gente.

Con el de la coleta no se puede ni hablar
y eso que el tío tiene ansias de gobernar,
pero es que sólo sabe exigir y mandar.
¿Sabrá el significado del verbo “negociar”?

Los independentistas se me parten de risa.
Les importa un comino el que yo tenga prisa.
Ponen el referéndum como odiosa premisa,
y se quedan mirando con perversa sonrisa.

Con los del PNV, tampoco hay un buen plan.
Aunque parece majo, Urkullu es un truhán.
Cada vez que le ofrezco que partamos el pan
el hombre va y me pone cara de catalán.

Y ni siquiera IU las cosas facilita
y nos da, como siempre, en la espalda cremita.
¿Qué error he cometido, oh situación maldita,
para que tampoco estos me den la palmadita?

Nada, que no hay manera. ¡Qué horror, me siento un paria!
Una cruel aritmética es la parlamentaria.
Con la Cámara Baja tan rota y fragmentaria
cualquier cosa que logre será siempre precaria.

En este maremágnum, ya sólo me consuela
lo mal que está Mariano. Lo suyo tiene tela.
El pobre cada día prende una nueva vela
a San Judas Tadeo, pero aun así no cuela.

La verdad, me parece que voy a hacer lo mismo.
Esto no hay quien lo cuadre, yo busco un espejismo.
Mas no me queda otra que enfrentarme al seísmo:
O acabo Presidente, o acabo en el abismo.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Los que "no hacen nada"...

...que siempre son muchos. Los que se quedan mirando. Los que disfrutan del espectáculo. Los que callan. Tenía la idea de un poema así rondando por el fondo de mi cabeza y acontecimientos recientes han hecho que al final salga. Un chaval habla con sus padres sobre algo que ha ocurrido. Estrofas de cuatro versos hexasílabos con rima consonante.
¡Más de un año sin postear! Qué barbaridad. Gracias a los que me lean.


Imagen: Lance Neilson




YO SÓLO MIRABA

Os digo que no,
que no he sido yo.
Sé lo que pasó,
pero no fui yo.

Fueron los matones,
los tres abusones
que a mí en ocasiones
me han dado empujones.

Sí, en el aulario
era algo ordinario.
Le daban a diario,
por estrafalario.

¡Es que era un huraño!
Era un chico extraño.
Pero no os engaño,
yo no le hice daño.

Yo no le empujaba.
Yo no le insultaba.
Yo no le pegaba.
Yo sólo miraba.

Yo no le escupía
ni le perseguía.
Sólo me reía
cuando lo veía.

Era divertido
verle compungido,
temblando encogido,
llorando y perdido.

No, no estoy contento.
¡Claro que lo siento!
De verdad, no os miento.
Sí que lo lamento.

Sé que varios guajes
le enviaron mensajes
con burlas y ultrajes
y le hacían chantajes.

¿Los profes? Pasaban.
Nunca se enteraban.
O tal vez pensaban
que sólo jugaban.

Nadie le ayudaba
ni le consolaba.
Nadie se acercaba.
Él siempre lloraba

igual que una chica.
Él era un quejica.
Él era un marica.
¿Ser yo un acusica?

¿Y pagar yo el pato?
¡No soy un chivato!
Si yo los delato
luego a cada rato

me iban a joder.
¿Yo qué iba a poder?
Yo debía hacer
como todos: ver

y callar, sin más.
¡Como los demás!
¡Como los demás!
No pensé jamás

que habría tal suceso.
Mamá, dame un beso.
No me digáis eso,
que parezco un preso.

¿Que fue suficiente?
¿Que hubiera hecho frente?
¿Cómplice silente?
¡Yo soy inocente!

Yo no le hice nada
ni le dije nada.
¿Lo comprendéis? ¡Nada!
¡Yo nunca hice nada!

¿Nunca volverá?
Ya lo sé, mamá.
Por favor, papá.
¡Parad! ¡Basta ya!

¡Dejad de reñirme!
¿Qué queréis? ¿Herirme?
Dejad de decirme
que he de arrepentirme.

Papá, estás gritando.
Mira, estoy llorando.
No estáis escuchando.
¡Os lo estoy contando!

¡Que ya os lo he explicado!
No soy un malvado.
Si se ha suicidado,
yo no le he obligado.

¡No digáis que sí!
¿Que él se sentía así?
¿Como yo hoy aquí?
¡Pero no por mí!

¡No digáis que sí!
¡Que yo no le di!
¿Que lo consentí?
Sí, yo estaba allí.

¿Que la culpa es mía?
¿Porque lo veía
sufrir cada día
y hasta me reía?

¿Porque no hice nada?
¿Por dar la callada
por respuesta a cada
insulto y patada?

¿Que soy peor incluso
que los del abuso?
¿Que le predispuso
el verse secluso,

que todos callaran,
que le marginaran,
que le arriconaran,
que le abandonaran?

Pero no pensaba...
Yo no imaginaba...
Yo sólo miraba...
Yo sólo miraba...

sábado, 1 de noviembre de 2014

Hace unos meses...

...mi padre sufrió un ictus, del que lucha por recuperarse. Desde entonces, al contárselo a gente de mi entorno, me encontrado con varias personas que tienen algún familiar o amigo que ha pasado por ello, unos con más gravedad y otros con menos. Este poema está inspirado tanto en la experiencia de mi padre como en las experiencias relatadas por esas otras personas. A todos, ánimo y adelante.

Imagen: Carlos Becerra




ICTUS

¿Dónde están las palabras que he perdido?
Parece que se marchasen de viaje
a algún oscuro limbo del lenguaje
cada vez que intento hablar con sentido.

¿Dónde están los recuerdos que se han ido?

Mi memoria se ha puesto un nuevo traje.
No entiendo por qué merezco este ultraje,
sólo soy culpable de haber vivido.

Mi cuerpo no parece ser el mío,

se ha vuelto débil, torpe, lento y lacio,
y tengo que aprender, igual que un crío,

a andar y a manejarme en el espacio.

Noto que mejoro pero, Dios mío,
¿por qué la mejora va tan despacio?